1. EL ORIGEN 

PATAGONIA

Nuestro proceso productivo comienza en un pequeño pueblo rural, en la Patagonia.
Allí una pequeña familia de curtidores, nos proveen con el cuero que utilizamos en nuestro taller.

 

 


2. CUERO 

FLOR DE CURTIDO VEGETAL

Dicha familia se asegura de mantener viva la tradición del curtido, con las técnicas artesanales aprendida de sus ancestros. Son capaces de proporcionarnos una materia prima de excelencia y que respeta nuestras especificaciones de espesor, firmeza, color y acabado. Algo casi imposible de conseguir en las grandes empresas, que manejan sus propios estándares.

 

 


 

3. HECHO A MANO

TRADICIÓN FAMILIAR

Una vez en nuestro taller, comenzamos con el proceso artesanal. Es importante destacar que todos y cada uno de los procesos de fabricación son totalmente confeccionados a mano. Durante la producción no se utiliza maquinaria pesada o industrial.
De esta manera, intentamos reducir el impacto medioambiental que nuestra industria pueda generar. Por ello, hemos decidido que todos los accesorios que utilizamos (remaches, broches y hebillas), sean de bronce, libre de níquel. Esto nos asegura que, además de ser inoxidables e inalterables con el paso del tiempo, nuestros productos también sean amigables con el medio ambiente.

 

 


 

4. EL MAYOR CUIDADO 

LOS DETALLES

A diferencia de los productos industriales, cada pieza recibe el máximo cuidado, dedicando todo el tiempo necesario para conseguir la mayor calidad posible. Cada corte, puntada y borde que bruñimos, está garantizado por décadas de dedicación a este oficio. Un oficio que se transmite en nuestra familia, de generación en generación.